A travéz de el gran ventanal de mi oficina se puede observar como el viento mueve las ramas de los árboles, la calle es una avenida asi que continuamente estan transitando carros. Enfrente hay un taller mecanico, hay dos tipos que siempre estan afuera como tomando el sol. Cuando voy a la tienda de la esquina por mis rufles con salsa, voltean a verme como si fuera la última coca del desierto. No los culpo. Soy la única mujer que ven en en trascurso de su jornada laboral. Alguna vez me tope a uno de ellos en la tienda y me sonrio. No correspondi, tome mis rufles, los pague y me fui.
Ayer el taller estaba cerrado. Hoy en la mañana que llegue a la oficina habia un gran moño negro en la entrada. Cuando fui a la tienda ninguno de los muchachos estaba. Al llegar a la tienda otro de los mecanicos del taller le platicaba al abuelo [la persona que atiende] que no se explicaba como había pasado, que estaban demasiado jovenes y que no era justo.
Como toda persona buena llena de curiosidad espere que el abuelo lo atendiera, y al irse le pregunte al abuelo que habia pasado.
Mataron a los chavos. 2 disparos en la nuca, los encontraron en una camioneta en periferico.
Me preocupa mañana que vaya a la tienda, pienso que los voy a extrañar.
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